Friday, September 19, 2014

Sabés qué, ojalá me hubieran salido las cosas como pensaba cuando era chica y ahora tuviera una familia. Pero esto es lo que hay ahora, y tampoco está tan mal.

Sunday, September 14, 2014

Me acordé hace un rato de cuando un amigo que me pretendía me pescó en una actitud vergonzosa. En realidad, agarró una conversación que tuvimos en la que le dije cómo me sentía con mi vida y la combinó con una canción que se me había pegado mucho, y me sacó la ficha en que me estaba haciendo la que tal cosa y en realidad tal otra. A la luz de eso yo quedaba como una ilusa y una ridícula, aunque lo dijo con cierta ternura. Me cayó mal la parte patronizing de todo el asunto, pero le admiré el poder de análisis, y, acá está lo curioso, no me sentí incómoda. No me molestaba que ese pibe me sacara la ficha, y además era casi inevitable, porque nos veíamos todos los días y era muy inteligente.

Me acordé de eso y me puse a pensar en cómo alguna gente dice que la clave de "encontrar a alguien" es buscar alguien con quien puedas estar cómodo y ser vos mismo. Lo pensé por un minuto, y dije "cualquiera, si quedás expuesto mal delante de alguien y no sentís vergüenza, es porque no te importa cómo te ve esa persona". Alguien que no te importa lo que opine de vos no es un gran candidato a compañero, ¿no? La posta debe ser alguien que si te pesca haciendo papelones, al principio te querés morir mil veces.. pero lo superás, pasás ese estado y de ahí en más te sentís cómodo. Alguien con quien podés sentirte cómodo ahora, pero costó un poco porque te importa. Si no te da vértigo el fantasma del rechazo, es porque te chupa un huevo.

Lo pensé un poco más y hey, no, porque con gente que no me importa mi reacción igual hubiera sido tener vergüenza. Poca, pero algo habría tenido. Entonces quizás sí hay algo en esa gente que no te encanta pero con la que tenés alguna conexión extraña, quizás de confianza, vaya uno a saber por qué.

Thursday, September 11, 2014

No estar más en nigún lado

Me peinaba antes de salir y entre pensamientos desordenados y aleatorios dije "No quiero estar más en ningún lado" :|

Decí que me quedé tranquila de hablar con gente que me dijo que le pasaba lo mismo, porque si no, sé que yo jamás haría una locura por el estilo pero temería un día cualquiera levantarme enajenada-no-yo y pegarme un corchazo. No es que jamás me haya pasado de sentirme fuera de mí, por suerte.

Thursday, August 14, 2014

Despertarse un sábado a la mañana. La habitación está apenas fresca, como que se puede estar en bolas pero hay un calorcito reconfortante en taparse un poco con las sábanas. Por la ventana se ve que el cielo está de un celeste profundo, y está despejado, pero no entra brutal la luz del sol, está lindo.

Unos mimos, casi con fiaca, quedarse tirados en la cama mirando al techo, y a la ventana, y al techo, mirando a la nada y sintiendo distraídamente el contacto de la piel del otro, en una pierna apoyada sobre otra, en una mano en una panza.

Ni media palabra. También con fiaca, manotear algún aparato y poner música. Yo pondría Lorelai, de Fleet Foxes, empezaría por eso. Y pasar las canciones ahí, en paz, en nada, en esa contemplación del universo que desde mi ignorancia entiendo por zen, atendiendo sin juicio la melodía, el aire, el cielo azul, el cielorraso blanco, la piel tibia, las sábanas, el peso del propio cuerpo sobre el colchón.

Fleet Foxes - Lorelai

¿A todas las mujeres les pasa esto? Me siento sobretiroteada, sobre todo para una mina tan poco atractiva. Me quiero matar. Pero tampoco desearía ser invisible porque estaría bueno que algún día se me acerque alguno que me cierre.


Que nadie me hable por unos meses, eso estaría bueno.

Tuesday, August 05, 2014

El problema de encontrar ahora alguien que me banque 100% sin filtrar, es que implica encontrar alguien que se banque como 3 meses de depresión horrible hasta que termine de salir todo lo que duele y volvamos a cero.

Hoy tuve noticias por internet de dos amigas de la secundaria. Una, que fue mi mejor amiga en 1ro y 2do año y después nos perdimos, que me conestó un mail. La otra, una que fue parte del grupo los 5 años, que posteó foto de ecografía de embarazo. Con esas dos cosas me pasó algo bueno.


Vamos primero con la que tiene un costado negativo, que es la noticia de la embarazada. Por lo general me alegro cuando a la gente le pasan cosas buenas y está contenta. Con esta noticia no me pasó nada de nada. De nada. Cero. Me hubiera dado lo mismo que me me dijeran que la vecina de abajo se compró zapatillas. Y cuando me puse a pensar un segundo en qué raro que no me produjera ningún tipo de sensación, noté que no tengo buenos recuerdos de esta chica. No era particularmente forra, solamente un tanto egoísta, un poquito insoportable a veces, un poco boluda de formato "intensa", qué sé yo, nadie destacablemente nocivo. Y a mí que en general, si bien critico, guardo las buenas sensaciones respecto de la gente que no me ofendió particularmente, esta flaca me provocó indiferencia como primera reacción, y ante el intento de registrar algo sobre ella fue más bien malo. Estoy sorprendida. También estoy un poco contenta. Tenía miedo de haberme convertido en una de esas personas que no saben despreciar, que no saben tomar distancia, rechazar, decir que no. Me quedo más tranquila.

La segunda revelación es buena. Recuperé en un intercambio de emails una bocanada de la frescura de tener una gran amiga con la que no tenés reservas, así eso quiera decir ser ridícula o quedar como una boluda. Y la respuesta es igual de franca y "arriesgada". De hecho, lo mismo me pasó con una amiga de la escuela primaria que hace relativamente poco recuperamos para el grupo. Gente de cuando yo era más libre que ahora. Me acuerdo de tener infinitas charlas con ella, las dos cancerianas hipersensibles un poco dándonos manija, un poco haciendo catarsis, y bancándonos en que éramos así de desbordadas emocionales y no era un problema, ni una vergüenza, ni nada.. simplemente era algo para compartir con alguien que te entendiera. Ella sigue siendo así, yo en algún momento del camino me perdí y me convertí en un robotito horrible.

Ah, bueno. Le puse el punto final a esa frase y me largué a llorar como no lloraba desde que se murió mi abuela. Si eso no es dar en el clavo, no sé qué lo es. No sé cuándo empecé a cambiar. No sé por qué cambié. Nunca fui de dejar traspasar las cataratas y cataratas de cosas que sentía en tsunamis que aplastaran gente, siempre fui muy medida (y tímida). Por eso no entiendo para qué o por qué cambié, si no me servía para nada, no era que necesitara atajarme un poco para dejar de mandarme cagadas y joder al mundo. Creo que me junté con gente muy miedosa que me cagó mucho a palos y me la banqué como un perro. Listo, eso me hizo llorar de nuevo. Nunca más.

Monday, July 28, 2014

Que le caiga la ficha

Casi nunca le deseo a la gente la desgracia como castigo por su comportamiento. Muy de vez en cuando, si estoy bastante enojada, lo pienso por un segundo pero se me pasa en cuanto lo visualizo, porque no, no le deseo ese mal a nadie, ni siquiera a este hijo de puta.

Lo que sí deseo que llegue es, para los que hicieron algo que tiene un castigo estipulado, ese castigo, y para los demás el entendimiento. Al funcionario corrupto le deseo el juicio y la cárcel, realmente. Al motociclista que pasó a las recontra chapas hoy, asustando y arriesgando gente, más allá de que lo pesquen y lo multen o lo que que corresponda, no le deseo que se haga mierda contra un poste, como uno podría. Le deseo que se lleve un susto y entienda lo que está haciendo. Le deseo que encuentre dentro de su propia cabeza, como juicio propio de sí mismo, la carga de todas las personas que asustó, a las que casi pisa, a las que puso nerviosas manejando como el orto entre ellas, y que lo reputearon hasta que se perdió de vista.

Entre las cosas que no están mal para la ley, a ese que le va bien porque le llovió todo de arriba y anda haciendo comentarios insensibles a la gente que no la tuvo tan fácil, canchereando, exhibiendo lo mucho que ignora la suerte que tiene, quejándose de lleno y poniendo nervioso a todo el mundo, no le deseo la ruina. No le deseo que pierda lo que tiene, que se le termine el paseo, que se le complique; solamente le deseo que entienda. Que entienda que no tiene mérito, que entienda la diferencia entre tener y haber conseguido.

Entendimiento, que es lo que me deseo a mí misma y lo que le deseo a todo el mundo. Que a algunos nos cacheteará más que a otros, pero sin duda a todos nos mueve para adelante.

Medalla de finisher

No sé si a todo el mundo le pasa, pero para mí hay algunas pocas cosas en las que tengo que dar todo. Suena mucho en publicidades de mierda que apelan a emociones que no tienen que ver con el producto que venden y se agarran de un equipo de algún deporte para venderte yerba, así que probablemente sea común.

El todo de ese "dar todo" no es el todo que la situación necesita, porque eso sería ser perfecto y hacer todo bien; es nada más el todo que uno puede dar. Tiene sentido hacer todo lo que uno pueda en pos de una cosa que le interesa. Lo que me resultó llamativo de golpe es que haya situaciones en las que mi todo (lo que puedo) claramente no contiene al todo de la situación (lo que hace falta); no hay casi chance de que salga, pero yo siento que no puedo guardarme un gramo de energía del intento, aunque sea un intento condenado en la dirección equivocada. Es como que esos recursos están destinados, en el sentido de Destino, a ser invertidos en eso y nada más, no se pueden ahorrar para otra cosa. Me suena a que es como Esperanza en forma de acciones; la esperanza es por algo, no en general a la existencia misma del universo y uno después elige dónde la aplica. No se puede guardar para otra cosa, para otro momento. Hay que darlo, a eso, y es dar y no invertir porque no va a conseguir nada.

Se me ocurre que es como estar corriendo una maratón con una meta, una marca a mejorar, y saber que no hay manera de que llegues. Pero seguís, y llegás hasta el final de la maratón, que es una meta pero no es la que querías. Te dan un token por terminar, te reconocen el esfuerzo y el mérito, porque no cualquiera. Pero no es lo que querías. Medalla de finisher, creo que le dicen.

La medalla de finisher del dar todo es la paz mental. No tenés lo que querías, no bajaste la marca. Seguiste corriendo a pesar de saber que no ibas a tener lo que querías, dejaste ahí energías que no te llevan a ningún lado y no vas a poder usar para otra cosa. Pero está bien, no tenías ninguna gana de usarlas para otra cosa, y literalmente hiciste todo lo que pudiste. Esa es la medalla, diste todo indiscriminadamente, hiciste todo lo que podías.


Podemos charlar un poco de parar a pensar, a transformar una energía en otra, en no desgastarse en un punto para crecer en otro y trabajar para ampliar esa intersección entre lo que podés y lo que hace falta, pero justamente yo quiero hablar de cuando estás al límite, cuando en la lista de lo que podés ya ni siquiera están "pensar" y "crecer". Tenés un resto que no sirve para nada pero lo querés quemar igual ahí porque es lo único que tenés para lo único que querés.

La vida es rara.

Thursday, July 10, 2014

Creo que estoy dolida en todos los sentidos posibles.

Wednesday, July 09, 2014

Estaciones

El invierno de acá está más que bien. Cuando viene algún europeo salame a decirte que acá no tenemos 4 estaciones de verdad porque invierno es lo que tienen ellos que tienen -15ºC, hay que decirle "Chupate una pija, sueco boludo, no sabés una verga de la vida".

Saturday, July 05, 2014

Miedo de enamorarse. Pff, qué boludez

Jeff Buckley - So Real. 2:40.

"I love you.. but I'm afraid to love you".

Lo escuché en esta canción ahora como lo escuché, lo leí, y lo vi representado en montones de lugares antes, porque es un lugar común. Pero ahora tengo 32 y todas las relaciones fallidas que tengo en mi haber. Hubo dos que realmente creí que podían ser esa, la más importante, esa en la que quizás te cases o tengas pibes pero seguro pases una vida al lado de alguien, lo que sea que esa vida dure. No fueron.

Nunca entendí el tener miedo de amar a alguien, la verdad. Hasta ahora. Ahora lo volví a escuchar con todas estas horas de vuelo encima y lo entendí clarísimo, y no me pareció ni cobardía ni boludez, como me había parecido por momentos en el pasado, cuando era muy joven y arrogante y no sabía todavía que uno puede sentirse resistente y capaz de superar las cosas, pero también muy agotado de estar herido.

Creo que esa es la sensación que más me desarma. Una cosa es algo que te hace doler, y otra cosa es algo que te hace doler cuando sabés que no tenés resto para moverte del camino, que te vas a quedar tirado en el piso aguantando un buen rato, y querés llorar el doble, por la herida y además por todo lo que la vas a tener que soportar como recién hecha. 


Gorda short con bucaneras.

No lo podía tuitear.

Thursday, July 03, 2014

#tmi

Creo que nunca tuve mejores abdominales, ni más panza.
Georgina, rescatame!

Monday, June 23, 2014

Sentimientos como una montaña rusa

Para mí existe una correlación entre los sentimientos dolorosos o incómodos y las montañas rusas.

En una montaña usa la diferencia entre pasarla como el orto y pasar muy bien, es dejarse llevar. Si te tensás y te resistís a la mera idea de caer primero y después ser zamarreado para todos lados a todas velocidad, la pasás bastante mal. Si relajás el cuerpo lo más posible y te dejás ir, la experiencia es completamente otra. El vértigo está, la mini-locura, y los grititos de anticipación y los gritos de exteriorización de la emoción fuerte salen igual, pero todo eso en lugar de sufrir se disfruta. Pasás exactamente por lo mismo, pero por cómo te lo tomás, es muy distinto.

En el caso de un corazón roto, una tristeza profunda, un enojo, obviamente lo que lográs al relajar y abrirle las compuertas para que fluya, no es disfrutarlo. Pero sí de nuevo cambia totalmente cómo experimentás el momento, o el trayecto si es un sentimiento que te acompaña un buen rato. Son todos sentimientos que inevitablemente se sufren, pero cuando uno se resiste a sentirse así es como que hay un extra de sufrimiento innecesario, que es distinto y es como más tóxico, y juraría que es de la misma clase que el sufrimiento al pedo de caer con la montaña rusa tratando de conjurar fuerzas mágicas que hagan que no estemos cayendo con la montaña rusa, resistiéndote al curso que tu cuerpo va a seguir de todos modos.

Pasa también con el dolor. Acupuntura no es buen ejemplo porque la mayoría de las agujas no duelen, pero digitopuntura sí: si confiás en que la persona que te está clavando los dedos y te hace doler sabe lo que hace y no va a romper nada, el dolor no es que se va, pero sí es mucho menos, es otro, y es totalmente tolerable. Lo mismo cuando te tirás alcohol o algo que arde en una herida. Si te relajás, sabés que viene, y no estás poniendo tu atención en lo terrible que es el ardor, resulta que realmente no es tan terrible.

Para mí que lo que hace peores todos los sufrimiento, los chiquitos y los grandes, es el miedo. El dolor que sentís es el reconocimiento de tu cuerpo o tu mente del dolor que estás pasando, pero no es el preludio de algo peor que está por venir a destruirte. Ya está, es eso nada más, lo que sentís es lo que es y no tenés que sufrir de más, ya te está pasando, ya lo estás sintiendo y seguís vivo, no te mató y no te va a matar. Sos mucho más difícil de anular de lo que creés.


Esta opinión está alineada con, y se origina en, este post.